En casa, su armario vacío.
Dos fotografías enviadas a mi móvil desde un tren.
Luz de atardecer (bandeja de entrada; mensaje recibido; 18:35)
Después, nada.
En el baño permanece, como un eco desatendido y seco, su desodorante, ecológico y biológico. Sin alcohol y sin sales de aluminio. Sin perfume. No recuerdo su olor.
( fotos tomadas por el autor con un móvil N8 )

